
Obtener calor donde realmente es necesario, en un gallinero húmedo Lo bueno de los calentadores infrarrojos es que no se ocupan en calentar el aire. En lugar de eso, dirigen el calor directamente hacia el área que necesita calor. Si tienes un gallinero húmedo o una zona de cambio de plumas húmeda, esta es la única manera de obtener resultados inmediatos. Utilizamos tecnología de onda corta para dirigir el calor directamente hacia donde sea necesario. Esto es muy útil en espacios con corrientes de aire, ya que no se desperdicia energía tratando de calentar el aire frío. El calor atraviesa directamente el frío. Por qué funciona tan bien ¿Conoces esa sensación de entrar en un lugar iluminado por el sol en un día frío? Eso es exactamente lo que ocurre aquí. Utilizamos emisores de alta potencia que alcanzan temperaturas elevadas en pocos segundos. No hay necesidad de esperar a que el ventilador mueva el aire tibio por la habitación. La energía se transmite a la velocidad de la luz. Basta con encenderlo para sentir el calor de inmediato. Diseñados para entornos sucios Seamos honestos: los gallineros son lugares sucios. Hay amoníaco, polvo y humedad constante. Si colocas un calentador barato allí, se destruirá en un mes. Por eso, envolvemos estos dispositivos en carcasas impermeables. Los elementos calefactores se encuentran dentro de vidrio de cuarzo de alta pureza, lo que evita que los filamentos se quemen. También utilizamos juntas selladas y recubrimientos que impiden la oxidación, así que no tendrás que reemplazar todo el dispositivo después de una temporada difícil. Configuración (y algunos consejos) Estos dispositivos están diseñados para ser un reemplazo sencillo para los calentadores eléctricos estándar. Ten en cuenta que necesitarás un circuito dedicado, ya que consumen mucha electricidad. Pero aquí está el problema: el calor infrarrojo crea una “zona caliente” muy intensa justo debajo de la lámpara. Si colgas el calentador demasiado bajo, quemarás el suelo o, peor aún, a las aves. Debes ajustar la altura de montaje y la potencia hasta que el calor se distribuya de manera uniforme, sin crear zonas peligrosamente calientes. Y recuerda: esto solo soluciona el problema de la temperatura, no el de la humedad. Todavía necesitas una buena ventilación para eliminar la humedad del lugar, de lo contrario, solo estarás calentando un ambiente húmedo.