
Si sus facturas de energía en invierno siguen aumentando, mientras que la habitación sigue estando fría, no es usted el único en esa situación. Los radiadores eléctricos tradicionales llenos de aceite calientan primero el aire, y luego ese calor se dispersa por toda la habitación. El termostato, entonces, solo busca mantener una temperatura cómoda, pero no logra hacerlo realmente.
Los calentadores eléctricos de tipo infrarrojo adoptan un enfoque diferente. Ellos envían calor directamente hacia las personas, los muebles y el suelo. Así, uno se siente más cómodo rápidamente, sin necesidad de calentar todo el volumen de aire de la habitación.
Lo que realmente importa, desde el punto de vista técnico Los calentadores de tipo infrarrojo fabricados por empresas especializadas en calentadores eléctricos utilizan elementos de radiación, como tubos de cuarzo o fibra de carbono, para transmitir calor de manera dirigida. Lo importante es la dirección del calor, no solo la potencia del calentador.
Muchos modelos funcionan con voltaje estándar de 120V (o 220–240V, según la región). Se conectan a una toma conectada a tierra y cuentan con termostatos además de funciones de seguridad como protección contra vuelcos y corte automático en caso de sobrecalentamiento.
En la práctica, se puede lograr la misma sensación de comodidad con un menor consumo de energía. Las comparaciones independientes demuestran que, para obtener la misma sensación de calor, los calentadores de tipo infrarrojo pueden reducir el consumo de energía en un 30–50%, en comparación con los radiadores llenos de aceite. Menos calor se pierde en los techos y en sistemas de ventilación.
Por qué funciona donde se necesita Esto se debe al ahorro de energía que se puede verificar en las facturas eléctricas. Con los calentadores de tipo infrarrojo, la habitación se vuelve habitable más rápidamente; no hay necesidad de esperar a que el aire se caliente completamente. Por lo tanto, se pueden utilizar ciclos de funcionamiento más cortos y aún así mantener una temperatura cómoda.
Esta eficiencia es útil en salas de estar, dormitorios y espacios exteriores cubiertos, donde las corrientes de aire y las puertas abiertas hacen que sea ineficiente calentar el aire. Además, estos calentadores funcionan en silencio y permiten ajustes instantáneos: no hay ruido de ventilador, ni espera para que el tanque de aceite responda.
Qué tener en cuenta El calor emitido por los calentadores de tipo infrarrojo es más uniforme cuando el calentador tiene una línea de visión clara hacia las personas y superficies que se desea calentar. Los muebles o cortinas pueden crear zonas frías.
Aunque los calentadores de tipo infrarrojo calientan los objetos de manera eficiente, no sequenan el aire como algunos calentadores de aire forzado. Es necesario planificar su ubicación de modo que cubran directamente las áreas que se desean calentar, y ajustar la potencia del calentador según el tamaño de la habitación.