
Dejen de permitir que el proceso de recocido en lotes los ralenticen
Seamos honestos: a nadie le gustan los cuellos de botella. En la producción de vidrio, esperar a que se complete el proceso de recocido en lotes es una verdadera pesadilla. Eso arruina todo el ritmo del proceso. Por eso hemos trasladado todo el proceso directamente dentro del flujo de producción, utilizando lámparas de cuarzo de onda corta con respuesta rápida.
Ya no hay necesidad de usar hornos grandes que ocupen la mitad del espacio disponible. Ahora, todo funciona de manera fluida y eficiente.
Por qué las lámparas de onda corta funcionan tan bien
Si ya han utilizado elementos calefactores estándar, sabrán cuán frustrante es tener que esperar a que lleguen a la temperatura adecuada. Es un proceso lento.
Nuestras lámparas de cuarzo son diferentes. Logran alcanzar la temperatura máxima en cuestión de milisegundos. Esto es muy importante, porque significa que se puede ajustar la temperatura en tiempo real. Si la velocidad del transportador aumenta, las lámparas también lo hacen instantáneamente. Se obtiene exactamente el perfil térmico deseado en el vidrio, sin esa demora molesta que ocurre con los sistemas de calentamiento por resistencia. Simplemente funciona.
Detalles técnicos relacionados con los componentes utilizados
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza para sostener el filamento de tungsteno. ¿Por qué? Porque puede soportar altas temperaturas. Estas lámparas se encienden y apagan rápidamente, y el cuarzo puede soportar esos cambios térmicos sin agrietarse.
Al concentrar mucha energía en un espacio pequeño, podemos alcanzar rápidamente la temperatura necesaria para el recocido del vidrio.
Un consejo: Tengan cuidado con el consumo de energía. Las lámparas de cuarzo de alta potencia consumen mucha electricidad. Si instalan múltiples lámparas, verifiquen bien sus paneles eléctricos. Además, asegúrense de que sus ventiladores de refrigeración sean adecuados. Si el calor se acumula demasiado alrededor de las lámparas, estas podrían dañarse prematuramente. Y nadie quiere lidiar con eso.
Manteniendo el flujo de producción
Cuando se colocan estas lámparas en línea, el proceso de recocido deja de ser algo tedioso y separado del resto del proceso de producción.
Por lo general, las instalamos en zonas específicas. La primera zona calienta rápidamente el vidrio para eliminar las tensiones internas. Luego, la segunda zona se encarga de enfriarlo de manera controlada.
Esto reduce el tamaño de la fábrica y convierte un proceso lento y complicado en uno fluido y eficiente. Es más simple, rápido y menos estresante para todos los trabajadores.